¿Cómo dejar de poner excusas? | ¡Alcanza todas tus metas!

Ya es la mitad del año y te das cuenta que no has hecho ni la mitad de las cosas que te propusiste al inicio, es más hace tanto tiempo que te rendiste que ya no recuerdas bien cuáles eran esas metas.

Además sigues posponiendo hacer ejercicio y cuidar tu alimentación, sin mencionar que ya vas tarde al trabajo que hace mucho odias hacer. 

¿Te has preguntado cómo sería tu vida si en lugar de inventarte excusas hicieras lo que te propones?

¿Qué son las excusas?

Las excusas son un mecanismo de defensa que utilizamos cuando no queremos hacer algo realmente. Tal vez la idea te atrae, probablemente te emociona imaginarte tu vida maravillosa después de haber alcanzado ese cambio que tanto has añorado.

Pero cuando es momento de actuar, es más fácil autoengañarse con alguna excusa.

¿Qué pasaría si emprendo y no me va bien?, ¿si me esfuerzo para estudiar una maestría y no me dan ese puesto que siempre he querido?

¿Porqué nos inventamos excusas?

1. Miedo.

Por mucho tiempo le tuve miedo al éxito. Si, tenía miedo de que me fuera muy bien. 

¿Por qué?, imagina que quieres tener un mejor puesto de trabajo, si estuvieras entregando los resultados a la empresa y tuvieras la preparación necesaria para estar en el siguiente puesto ya lo estarías, en esa o en otra empresa… 

Como todavía no lo eres eso significa que tienes que estudiar una maestría, ganar experiencia en tu puesto actual y tener el valor de solicitar el ascenso o buscar trabajo en otra empresa donde la vacante esté disponible. 

Pero, tantas cosas pueden salir mal si haces eso, ¿no?. Pagar la maestría significaría dejar de salir y de comprar muchas cosas, sin mencionar las horas de ir a clase los fines de semana y hacer la tarea, si terminas cansadísimo después de trabajar ¿tendrás energía para estudiar?

Por otro lado, una vez que tengas la experiencia y las calificaciones académicas si no hay disponibilidad de ese puesto en tu empresa, tendrías que buscar otra ¿y si haces todo ese esfuerzo y al final no consigues empleo? 

Nah, mejor te quedas como estás, total esto lo conoces y si te sigues mintiendo a ti mismo lo suficiente hasta podrías acostumbrarte.

Ah pero no hemos mencionado lo peor de todo, ¿qué tal si te dan el puesto y no das los resultados esperados? Todo mundo pensará que eres un fracasado y un fraude, eso es aún peor porque después de tanto esfuerzo confirmarías lo que siempre has sospechado, que no eres tan bueno como creías. 

2. Incertidumbre.

Pero, ¿Qué pasaría si emprendo y no me va bien?, ¿si me esfuerzo para estudiar una maestría y no me dan ese puesto que siempre he querido?

Todas esas dudas están arraigadas en el miedo que estás sintiendo, siempre tendrás dudas y momentos en los que sientas inseguridad, seguir avanzando te permitirá encontrar tu camino.

3. Falta de propósito.

Antes de dedicarme al desarrollo personal tenía mi propia agencia de marketing, era algo que me gustaba hacer y algunos proyectos los disfrutaba mucho. Sin embargo, todo el tiempo sentía que había algo más para mí, una forma de poder aportar más a los demás. 

Esa sensación de vacío hacía que muchas veces fuera un sacrificio terminar ciertos proyectos y que muy pocas veces hubiera dado todo de mí. De hecho, si soy honesto pocas fueron las veces que me sentí orgulloso de haber entregado todo, con el tiempo se fué volviendo más pesado hacerlo hasta que decidí dejar de hacerlo. 

No fué fácil de ninguna manera, ¿qué pensarían mis amigos si dejaba una carrera de muchos años?, ¿cómo lo tomaría mi mamá si comenzaba de nuevo a los 37 años?, ¿cómo se gana la vida alguien que se dedica a esto? La incertidumbre se volvió pan de todos los días. 

Pero esta vez sí tenía un propósito muy claro, trabajar horas extras y aprender muchas cosas nuevas me motiva todos los días. Son las seis de la mañana, llevo una hora escribiendo este artículo para tí y me siento inspirado.

¿Cuáles son las excusas más comunes que nos contamos?

1. No tenemos tiempo.

En mi experiencia nunca hace falta tiempo, cuando queremos hacer algo encontramos la manera. Aprovecho este punto para darte un tip sobre relaciones, si tu pareja dice que está muy ocupado para verte todo el tiempo… no le interesas mucho.

2. No tenemos las habilidades necesarias.

Crecer implica hacer cosas que nunca hemos hecho, lógicamente necesitarás aprender cosas nuevas y desarrollar nuevas aptitudes. Toma en cuenta que nadie nació sabiendo, todas las personas exitosas que conoces han dedicado incontables horas a aprender, esa dedicación es la que en realidad admiras porque es la que los ha llevado a donde están.

Ver el video 

3. No tienes el dinero o los recursos.

Seguro has escuchado sobre Steve Jobs el fundador de Apple o Jeff Bezos el fundador de Amazon actual hombre más rico del mundo, en sus inicios sólo tenían dos cosas: una idea y muchas ganas de cambiar lo que ya existía. 

Con dedicación y constancia fueron construyendo sus empresas que hoy dan trabajo a miles de personas y cambian la forma en que vivimos.

4. Estamos preocupados por la competencia.

Las demás personas que están haciendo algo parecido a nosotros nos pueden ayudar de muchas formas: como referencia de lo que es posible hacer en la industria, aprender de los errores que cometieron construyendo ese mercado y más importante nos dan la gran oportunidad de innovar lo que ya establecieron como estándar.

5. Crees que será muy difícil.

Y sin duda lo será, para vivir de una manera diferente primero deberás convertirte en alguien diferente. Eso significa que tendrás que cambiar hábitos, romper patrones mentales, retarte y enfrentar tus más grandes miedos todos los días. 

Las excusas nos permiten escapar de lo difícil en la vida, pero nos roban la oportunidad de crecer.

6. Piensas que no es el momento perfecto.

Déjame contarte un secreto, nunca es el momento ideal para comenzar a hacer algo. Si buscas bien siempre podrás encontrar excusas para no iniciar. 

Comienza hoy, aunque sea con algo pequeño, continúa mañana y pasado mañana. Pronto habrás creado tu propia inercia para seguir avanzando y habrás aprendido una lección valiosa: las oportunidades las creas tú.

7. No lo crees posible porque otros han fallado.

¿Has escuchado sobre los hermanos Wright? Los primeros seres humanos en volar en un aeroplano. Su historia me inspira mucho, antes de ellos cientos de personas en todo el mundo habían intentado algo similar y fracasado, es más muchos habían muerto en el intento. 

Pregúntate, ¿qué tanto lo quieres? y lánzate a hacerlo.

8. Culpas a alguien más de no poder.

Por mucho tiempo culpé a mi papá de no haber estado conmigo cuando lo necesitaba. Gracias a él tuve la oportunidad de estudiar en una escuela privada toda mi vida donde los hijos de las personas más ricas de la ciudad estudiaban.
Muchos de ellos ahora son grandes empresarios, según yo esto se debía a que sus padres les enseñaron a serlo, yo no lo era porque el mío no lo hizo.
Por lo tanto, todas las malas decisiones de negocios que había tomado eran su culpa. 

Así fué por mucho tiempo, hasta que reconocí que yo había tomado esas decisiones y tenía la capacidad de aprender. Cuando decidí hacerme responsable de mi vida ésta comenzó a cambiar para mejor.

9. Te sientes muy viejo o muy joven.

Hace un par de meses se celebraron los juego olímpicos Tokio 2020 y una atleta me sorprendió muchísimo, Oksana Chusovitina que a sus 46 años consiguió una medalla de oro en gimnasia compitiendo contra adolescentes de 17 años. 

Y nosotros creyendo que ya es muy tarde para emprender o regresar a estudiar.

10. Crees que otras personas han tenido suerte y tú no.

Sí, definitivamente algunas personas han tenido la fortuna de haber nacido en familias con más dinero que la tuya… 

Pero también otros han nacido en peores condiciones que tú y con esfuerzo y dedicación han podido salir adelante. 

A veces las cosas salen bien, otras mal, así es la vida. Cuando aceptamos esto podemos seguir avanzando con la confianza que sin importar las cartas que te hayan tocado siempre puedes escoger tu destino.

11. Has intentado previamente y has fallado.

Esto me ha pasado muchas veces tengo una idea, emprendo algo no sobre todo cuando era mucho más joven y empezaba a hacer algo y de repente se empezaba a complicar y me rendía.

Ahora cuando empiezo un proyecto nuevo, voy a lanzar un curso o un taller es inevitable que en el fondo de mi cabeza venga esta duda, este miedo de y si vuelves a fallar. Y si le pones toda la dedicación y todo el empeño, todo el empuje, todas las horas de trabajo y al final vuelves a fallar como has fallado muchas veces.
Ese fantasma del pasado de 
proyectos pasados siempre está ahí, sin embargo lo que ha cambiado es que: Sí, siempre está la posibilidad de que las cosas no salgan como yo quiero, que a pesar de haberme preparado, estudiado, hecho mi mejor esfuerzo las cosas no salgan como yo quería.
La diferencia es que ahora ya no me rindo, como ya estoy convencido que esto es lo que yo quiero hacer toda mi vida, si no sale de una forma, lo intento de otra y de otra hasta que encuentre la manera.
En pocas palabras, es una nueva oportunidad para aprender cosas nuevas y crecer.

¿Cómo dejar de poner excusas para crecer?

1. Plantéate metas pequeñas para alcanzar las más grandes.

Si dices quiero estudiar una maestría, la meta está demasiado lejos, por lo tanto es más fácil que te rindas. 

Si comienzas a hacer pequeñas cosas todos los días, como investigar que tipo de maestría quieres estudiar, buscar las universidades que la ofrecen luego metes tus papeles y presentas el examen en un par de años te estarás graduando.

2. Está bien no ser perfecto.

Si estás buscando perfección déjame decirte que está fuera de nuestra condición humana.
Los seres humanos de ninguna forma somos ni estamos hechos para ser perfectos, podemos mejorar, pero la perfección no es la meta final.
A lo mejor no estás en la mejor situación, tal vez no es de la forma que tú querías, no importa inténtalo y poco a poco irás encontrando el camino.

3. Establece tu visión y recuerda siempre por que empezaste.

Ahora tengo muy clara mi misión, esta es ser un agente de cambio, inspirar a las demás personas con mi ejemplo y compartir con las demás personas para que sigan creciendo.

Todos los días sobre todos los días cuando me despierto y estoy cansado o he tenido una semana súper complicada es cuando me recuerdo que tengo una misión, que tengo un objetivo que hay algo superior a mí que me motiva y me inspira.

4. Acostúmbrate a la incertidumbre.

Las cosas saldrán diferentes como tú las planeaste eventualmente, entonces qué pasaría si al planear tomas en cuenta que las cosas saldrán diferente a como lo como tú estás pensando. 
Por ejemplo, donde vivo es una zona donde de repente hay huracanes.
¿Qué puedo hacer para prevenir? puedo comprar un seguro, comprar una planta generadora de energía para la casa así en el momento que esto suceda estaré preparado.

como dejar de inventar excusas

5. Hazte responsable de tus acciones y sus consecuencias.

Como te mencionaba en el ejemplo mi papá que le echaba la culpa por no haberme enseñado a ser un empresario. 

Al culpar a otra persona, culpar a las circunstancias o culpar a la vida por lo que no te gusta que está sucediendo es ceder tu capacidad de crear.

En el momento en el que digas: Sí, las circunstancias son complicadas, las cosas no son perfectas como yo quisiera pero yo tengo la capacidad de poder aprender y superar estos retos, en ese momento tu vida comenzará a cambiar.

6. Deja de compararte con otros.

 Tú no tienes la peor mano en tus cartas, ni tienes la peor vida. Si revisas hay personas que les va aún peor que lo que tú crees que te está yendo a ti.

Cada quien tiene su camino, cada quien tiene sus retos retos, cada quien está enfrentando situaciones que lo están ayudando a crecer.

7. Cambia tus diálogos internos.

¿Has puesto atención a lo que te dices todos los días?

Si todo el día te la pasas dudando de tu capacidad tanto intelectual como emocional y todo el tiempo estás dudando de ti mismo ¿cómo puedes pensar que el resultado será que seas una persona segura?.

¿Cómo puedes esperar que una persona que todo el día duda de sus capacidades al final pueda llegar alto?, ¿lograr metas espectaculares? o ¿lograr cosas grandes?.

¿Cómo cambiaría tu vida si pudieras cambiar estos diálogos internos?, ¿si pudieras cambiar estas creencias limitantes para recordarte lo valioso que eres? para recordarte que eres una persona muy capaz que puede aprender, que puede modificar sus conductas y que puede crear nuevos hábitos.

como dejar de inventar excusas

8. Prepárate para alcanzar tus metas.

Como te decía hace un momento si ya fueras lo que quieres ser, si ya tuvieras la experiencia, si ya hubieras hecho todo el trabajo que se requiere para tener tu empresa ya serías ese empresario, ya tendrías el puesto, ya tendrías tu maestría pero como todavía no lo haces entonces hay que dar un paso cada día para seguir avanzando.

¿Tu empresa en algún momento exportará sus productos? Comienza a tomar diplomados sobre comercio exterior, investiga quien es la mejor agencia aduanal de tu ciudad y cuanto cobran por sus servicios. En fin, pon manos a la obra.

9. Visualiza tus metas y cree en ti.

La mayoría de las veces las demás personas cuando estás iniciando un proyecto, sobre todo proyectos muy ambiciosos especialmente cosas que se salen de su realidad, van a dudar de ti. 

Te van a decir que no se puede hacer, que es muy difícil que mejor no te arriesgues que mejor no lo hagas pero si tú tienes esta convicción de que esa es tu misión de vida que es realmente tu camino, confía en ti.

Te vas a dar cuenta, porque esto me ha pasado muchas veces cuando se me ocurre una locura de este tipo empiezo a hacerlo y después de algunos meses las personas que no creían en mí que pensaban que no era posible voltean a ver y dicen: pues pues pensamos que no se podía pero mira ya lleva un año y cada vez le va mejor.

10. Deja de pensarlo tanto.

Se te ocurre algo y piensas que sería interesante pero comienzas a posponerlo y así te pasas la vida dejando de hacer las cosas que quieres, dejando de vivir como te mereces.

Alguien una vez me dijo, el tiempo pasará sin importar lo que hagas, en quien te convertirás después de unos años dependerá de lo que decidas hacer todos los días.

11. Recuerda que te lo mereces.

Por mucho tiempo tuve mi negocio de marketing, donde tenía proyectos grandes pero muy en el fondo había algo que me decía que no merecía tanto éxito, que no merecía tanto dinero, que tampoco me merecía una pareja que me valorara. 

Este es un tema muy profundo que me gustaría te tomaras el tiempo para analizarlo, revisa que aspectos de tu vida podrían ser mejor si de verdad creyeras que te mereces estar mejor.

Conclusión.

Define cual es tu misión en la vida, eso que te inspira a seguir avanzando, comienza a trabajar hoy para que mañana voltees a ver tu pasado y te sientas orgulloso de ti mismo de vivir como te mereces.

¿Estás listo para cambiar tu vida?

Agenda tu sesión de coaching ahora

que es el ego - ray marfil
como ser una mejor version de mi mismo
como ser agradecido por mi vida - ray marfil
como lidiar con la incertidumbre - ray marfil
como reconocer mis virtudes ray marfil
como dejar de inventar excusas
como ser honesto conmigo mismo
como confiar mas en mi ray marfil
como confiar mas en mi ray marfil
como mejorar mi autoestima ray marfil1
como enamorarme de mi ray marfil
como poner limites decir no sin culpa
rutina para dormir mejor ray marfil
pensamientos limitantes ray marfil
zona de confort ray marfil
SUSCRÍBETE AL
Newsletter

¡Recibe inspiración en tu correo cada semana!

subscribe
Abrir chat
Hola, ¿cómo te puedo ayudar?
Hola, ¿cómo te puedo ayudar?